SSD PCIe: el almacenamiento ya no es un cuello de botella

SSD PCIe

El mercado del SSD sigue creciendo, confirmando al formato como el gran estándar en almacenamiento especialmente en dispositivos de movilidad, por sus ventajas en rendimiento frente a los discos duros y también por su menor ruido, emisión calorífica y consumo gracias a la ausencia de partes móviles.

SSD PCIe es el formato de unidades de estado solido más avanzado del mercado del almacenamiento y además de las ventajas generales reseñadas de SSD, aporta otras como un tamaño muy reducido similar al de una tarjeta de memoria, lo que permite crear equipos cada vez más delgados y ligeros, un aspecto esencial en informática móvil.

SSD PCIe son las unidades más rápidas disponibles en almacenamiento cliente. Utilizan la interfaz nativa PCI-e para disparar su rendimiento hasta un máximo teórico que llega a multiplicar por cinco el de las unidades de estado sólido conectadas a SATA y por veinte frente a los discos duros, superando definitivamente que el almacenamiento sea el cuello de botella de un sistema informático.

Las nuevas generaciones de SSD M.2 PCIe soportan el estándar NVM Express, diseñada desde cero aprovechando la baja latencia y el paralelismo de los SSD PCI Express, ofrecen un rendimiento espectacular, convierten la unidad en arrancable, permitiendo prescindir completamente de otras unidades de almacenamiento, como los discos duros.

SSD PCIe y en general todas las unidades de estado sólido, también han ido mejorando en fiabilidad. Incluyen células de memoria adicionales libres para cuando las otras fallen no perder capacidad, reasignando sectores dañados. Los fabricantes ofrecen un mínimo de 3 o 5 años de garantía y la vida media oficial de una SSD se estima entre 5 o 7 años, según las últimas pruebas de resistencia.

Recientemente, Intel ha anunciado el lanzamiento de la Intel® Optane™ SSD Data Center P4800X para centro de datos y las primeras soluciones para el mercado de consumo de su revolucionaria tecnología de memoria Intel® Optane™. Una solución de estado sólido de última generación basada en la tecnología de memoria 3D X Point, la primera categoría de memoria no-volátil desde el lanzamiento de flash NAND en 1989, con potencial para revolucionar cualquier dispositivo, aplicación o servicio que se beneficie de un rápido acceso a grandes conjuntos de datos.

Estas soluciones son un buen ejemplo de las posibilidades SSD PCIe: el almacenamiento ya no es un cuello de botella en un sistema informático.